Vivimos en una sociedad en la que el dolor de espalda es un síntoma bastante frecuente en las personas. Todo adulto ha sufrido algún episodio de dolor agudo o sufre la cronicidad de alguna zona de la espalda. Trabajo, malos hábitos posturales o vicios de la vida diaria son algunas de las causas que pueden provocar de este mal que tanto afecta a la gente.
La espalda se divide 3 regiones en función de la zona de la columna vertebral a la que se encuentre próxima. Así pues están la zona cervical, la zona dorsal y la zona lumbar. Hay que destacar que los dolores en las distintas zonas pueden estar interrelacionados o relacionados con otras partes como pueden ser brazos (para cervicales sobretodo) o pelvis y piernas (para lumbares especialmente).

Factores de riesgo:
- Edad: Cuanto más envejecemos más probable es que tengamos alguna zona de la espalda dolorida.
- Trabajo: Trabajos que exigen estar mucho tiempo sentado o de pie, donde se levanten pesos, etc. también son un factor de riesgo importante.
- Sedentarismo: Realizar poco ejercicio físico, hace que la musculatura se debilite y se generen molestias dorsales.
- Peso: El tener un peso superior al que deberíamos hace que nuestros cuerpo soporte más peso y por lo tanto que nuestra columna no pueda aguantarlo y acabe lesionando tejido blando (músculos).
- Malos hábitos posturales: Malas posiciones cuando descansamos, en el ordenador o en la tele entre otras muchas también ayudan poco a nuestra espalda.
- Drogas/alcohol: Algunas drogas como el tabaco o el alcohol podrían hacer que el disco intervertebral no recibiera suficientes nutrientes para hidratarse y por tanto estar en mejor estado.
- Enfermedades: algunas enfermedades favorecen el dolor de espalda.
Causas:
Las causas del dolor de espalda son variadas; pueden ser como hemos señalado anteriormente por enfermedades (fibromialgia, cáncer, escoliosis, infecciones, espondilolistesis, artritis, etc.), por embarazo en la mujer.
Principalmente pueden deberse a problemas del disco intervertebral (como en caso de hernias, o protusiones) o de la musculatura (acortamientos, sobrecargas, contracturas, etc.)
¿Cómo prevenir los problemas de espalda?
Hay 4 puntos básicos para evitar que aparezcan los problemas de espalda:
- Realizar actividad física moderada: Como hemos dicho anteriormente, el ejercicio es beneficioso, una espalda fuerte será una espalda sana. De la misma manera los estiramientos deben ser un complemento a este ejercicio.
- Corregir la postura: Hay que ser consciente cuando nos tumbemos, usemos el móvil, trabajemos, etc. que la espalda ha de estar en su posición más natural posible, respetando sus curvaturas y no exagerándolas.
- Evitar levantar grandes pesos: Cuando se levanten pesos hay que saber cómo hacerlo; la espalda debe permanecer recta y se deben flexionar las piernas. Un abdomen apretado y el pecho hacia fuera (sin exagerar) favorecerán la posición correcta de la espalda.
- Dieta: Una buena dieta evita que engordemos y por lo tanto que nuestro cuerpo no tenga que soportar tanta carga.
- Acudir al fisioterapeuta regularmente también previene que aparezcan posibles lesiones y sin duda las alivia.
En Zensya queremos ayudar a que no tengáis estos problemas de espalda, no obstante si hemos llegado tarde y ya los tienes, pásate a vernos e intentaremos ayudarte en la parte de la actividad física, de la nutrición o realizando sesiones de fisioterapia en función de cual sea tu caso.
Esperamos que os haya gustado este artículo, un saludo y nos vemos en nuestro próximo post.

