LA INCONTINENCIA URINARIA NO ES NORMAL

LA INCONTINENCIA URINARIA NO ES NORMAL

Entre los muchos anuncios que a diario veo hay dos que nunca he entendido y que incluso llegan a molestarme: los anuncios de compresas para la menstruación y los anuncios de compresas para la incontinencia, o “pérdidas leves de orina”, como las llaman. En el primer caso, a veces no hay quién los entienda y presenta los días de regla como si fuera una fiesta, cuando todas sabemos que da igual la compresa que utilices o el tampón, de la marca que sea, esos días son un asco. En el segundo caso, presentan las pérdidas de orina como si fuera algo normal, y cuya solución es una compresa y… lista, ya puedes ir al cine, hacer deporte o de compras con las amigas, todo solucionado. Nada más lejos de la realidad.

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Si observamos bien los anuncios de compresas (sean para el uso que sea) todos hacen hincapié en tres cosas:

• Las compresas son muy finas, para que no se noten.
• A pesar de ser tan finas absorben mucho
• Bloquean el olor, ya que la orina huele.
Esto se debe a que estas tres cosas son muy importantes para las mujeres: que no se note que la llevas, que no traspase y por supuesto, que no huela. Esto ultimo muy importante en el caso de la pérdida de orina, ya que el pis huele.

Otra cosa que podemos analizar es la evolución de los anuncios: viendo un anuncio del año 2006 para las “pérdidas leves de orina”, vemos a una señora madura comiendo con unas amigas hablando de lo segura y protegida que se siente desde que usa las compresas. En el anuncio de este año 2017 vemos a un grupo de amigas jóvenes que va hacer deporte y que le explican a una de ellas los beneficios de usar las compresas para la pérdida de orina durante la actividad deportiva y que además le permite llevar sus mallas de deporte, mucho más bonitas.

De todo ello podemos sacar la conclusión de que la incontinencia urinaria, que hace unos años se consideraba cosa de mujeres maduras, ya menopáusicas, hoy en día se da por sentado que puede afectar en cualquier franja de edad, tanto en mujeres que han sido madres como en aquellas que hacen deporte, porque el problema no es la edad, si no el estado del suelo pélvico.

Si te metes en las paginas webs de estas marcas hay mucha información sobre la incontinencia urinaria, sobre ejercicios para el suelo pélvico, sobre consejos de cómo actuar o a donde debes ir, cosa que les agradezco, es todo un detalle.

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Menos mal que los tiempos avanzan y que ya somos muchas las profesionales, sobre todo fisioterapeutas, que nos hemos especializado en suelo pélvico, y que desde las redes sociales, en nuestras clases de pilates o en consulta, intentamos concienciar a todas las mujeres, sean de la edad que sea, que las pérdidas de orina (sobre todo si son leves) se pueden curar, es decir, podemos recuperar la capacidad de reír, estornudar, saltar, correr o lo que sea, sin tener que “mearnos” encima, y perdonen que sea tan directa, pero así es, no se debe normalizar la pérdida de orina, fruto de los años, de los partos o de lo que sea. Y nos respaldan los estudios realizados por fisioterapeutas de gran renombre mundial como Kari Bo, que ha demostrado científicamente que el entrenamiento muscular del suelo pélvico puede acabar con la incontinencia urinaria. El suelo pélvico es un conjunto de músculos que también se pueden trabajar y entrenar como cualquier otro grupo muscular de nuestro cuerpo.

Muchas veces esas pérdidas de orina (leves o no leves) llevan asociadas otros síntomas: anorgasmia (falta de sensación orgásmica o muy poca sensación), dispaurenias (dolor en las relaciones sexuales), un prolapso (el descenso de un órgano pélvico, como la vejiga por la vagina). Todos estos síntomas afectan a la calidad de vida de la mujer y no se solucionan con una compresa.

El mensaje que quiero transmitir a todas las mujeres, es que las pérdidas de orina no son normales, que si ocurren es por alguna causa y no hay que conformarse con utilizar únicamente una compresa. El camino correcto es acudir al especialista, empezando por urólogos y ginecólogos, para descartar una patología grave y averiguar bien el motivo y después aplicar el tratamiento más adecuado, y ahí es donde los fisioterapeutas podemos ayudar, con una batería grande de herramientas con las que contamos: enseñar a trabajar la musculatura, electroestimulación, hipopresivos… y muchas otras cosas. Los fisioterapeutas especializados en suelo pélvico, trabajamos aplicando tratamientos y previniendo también. Igual que vamos al ginecólogo deberíamos valorar el estado de nuestro suelo pélvico, para saber cómo trabajarlo bien para prevenir en un futuro posibles problemas.

 

Zara Ramírez. Fisioterapeuta.

Zensya

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