LOS 5 VEGETALES QUE CUIDAN TU HÍGADO

Los problemas con el hígado son una plaga hoy en día. Prácticamente cada persona, en algún momento de su vida puede notar algún malestar de dicho órgano. Abuso de la medicación, alcohol,  fritos, bebidas gaseosas… Todas estas son las razones porque nuestro hígado, el órgano más importante para los procesos de transformación y neutralización de las toxinas que llegan a nuestro cuerpo, puede fallar de vez en cuando. Por suerte, en muchos casos los remedios naturales serán suficientes para mejorar el estado y funcionamiento del hígado. ¿Donde buscar la solución natural? ¿Cuáles son los productos que recuperan y depuran el hígado?

Remolacha – la fuente de glutatión – sustancia activa conocida por sus propiedades desintoxicantes y estimulantes del funcionamiento del hígado. Vale la pena introducir esta hortaliza. Zumo, ensaladas, cremas o … remolacha al horno en la forma de patatas fritas serán una solución perfecta.

Alcachofa – mejora la producción de bilis, tiene propiedades antioxidantes y protege a los hepatocitos (las células del hígado). Ayuda a equilibrar los niveles de colesterol en el cuerpo aportando una gran ventaja a las personas que tienen problemas con los lípidos en sangre.  Alcachofa al horno, hervida, guiso con alcachofa, crema, zumo o la infusión de alcachofa – maneras de consumir este vegetal hay mil millones! Solo tenemos que aprovecharnos de ello.

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Cardo Mariano – un producto estrella sobre el tema de regeneración y recuperación del hígado. Contiene silimarina – la sustancia con el poder de proteger las células del hígado. Los estudios han mostrado sus propiedades antioxidantes, détox, anticancerígenas y antiinflamatorias. Los extractos de silimarina muchas veces son ingredientes de los suplementos y medicamentos dedicados a la mejora del funcionamiento del hígado. ¿Cuál sería la mejor forma de usar este producto? Las semillas recién molidas para echar un poquito encima de todos los platos, tostadas, bocadillos, o incluso postres. Con el uso sistemático no hará falta esperar mucho para notar los efectos.

Cúrcuma – la especia famosa por sus propiedades antiinflamatorias y anticancerígenas. Mejora el funcionamiento y recuperación del hígado, tal como el metabolismo de las grasas. Aumenta también la producción de las enzimas del hígado – impredecibles para digerir y metabolizar bien. Introducir la cúrcuma a nuestra cocina y usarla a diario, con abundancia, puede traernos muchos beneficios.

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Verduras crucíferas – como por ejemplo las coles de Bruselas, brócoli, rábano, coliflor, coles, repollos o rúcula son súper alimentos que poseen fuertes propiedades para combatir el cáncer. Es una de las razones porque deberían ser consumidas varias veces por semana. Pero no solo esta! Las verduras crucíferas están llenas del mencionado ya glutatión – la sustancia que ayuda desintoxicar y depurar el hígado.

Además de las verduras ya mencionadas, vale la pena distinguir también el ajo y la cebolla, los cítricos, el té verde y todas las verduras de hoja verde. Usemos estos alimentos a diario, cuidemos nuestra dieta, evitemos la comida procesada y no abusemos de los medicamentos ni el alcohol – esta es la receta para mantener nuestro hígado en un estado estupendo.

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ADHERENCIA AL TRATAMIENTO

Siguiendo un poco con el tema de “la responsabilidad del paciente” hoy vengo a plantearles la siguiente cuestión, ¿por qué no conseguimos que nuestros pacientes sigan las instrucciones que les mandamos?

En primer lugar debemos hablar de la adherencia a un tratamiento, ésta la definiríamos como la coincidencia entre el comportamiento de una persona y los consejos sobre salud o prescripciones que ha recibido. Es decir, hablamos de adherencia cuando el paciente cumple de forma adecuada con las instrucciones que el terapeuta le ha dado.

¿Por qué no hay adherencia al tratamiento? Hay pacientes que ya observamos por su carácter o por su forma de ser que no van a seguir nuestras instrucciones, tanto por exceso como por defecto. Todo esto engloba tanto a los pacientes que no son capaces de realizar los ejercicios, como aquellos que no son capaces de cesar un su actividad lesiva. Pero no son las únicas razones por las que no conseguimos que los pacientes acaben de seguir nuestros consejos.

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Un estudio realizado en 2003 por psicólogos y fisioterapeutas, analizó la adherencia al tratamiento de fisioterapia utilizando las siguientes variables.

  • El estado motivacional del paciente
  • Aspectos desagradables o aversivos de la situación
  • Compresión de las instrucciones
  • La historia de interacciones entre el paciente y el profesional que da la prescripción
  • La especificación de las consecuencias de seguir las instrucciones y de no seguirlas
  • La incompatibilidad entre las actividades diarias del paciente y la propia prescripción
  • La complejidad de las acciones de la prescripción
  • La historia personal del paciente
  • El tipo de consecuencias de las actividades prescritas y su distribución temporal
  • Aceptación por parte del paciente de que el dolor y el sufrimiento forma parte de la vida

Después de analizar todo esto podemos llegar a la conclusión de que hay un problema importante de la adherencia al tratamiento en pacientes, ya que los estudios demuestran que más del 50% de los pacientes no siguen las prescripciones de sus profesionales sanitarios.

Tener en cuenta el estado motivacional del paciente, los aspectos de la consulta, la propia comprensión de las órdenes, la relación entre el terapeuta y el paciente, las consecuencias de seguir las instrucciones, analizar la vida del paciente y adaptar las instrucciones a ella, y la

Aceptación de que el esfuerzo y el sufrimiento forman parte de la cura, parece que obviamente mejorarían el cumplimiento o el ajuste a la propia prescripción. También hay que tener en cuenta que el tipo de patología de los pacientes juega una baza importante en la adherencia al tratamiento, no es lo mismo ejercicios de fisioterapia donde el propio paciente ve sus progresos que tienen unas consecuencias inmediatas con pacientes como los del caso de fisioterapia lumbar donde su estado motivacional para realizar los ejercicios y su adherencia es bien diferente.

Después de todo podemos llegar a la conclusión, como fisioterapeutas, que para mejorar la adherencia del paciente podemos realizar lo siguiente.

  • Establecer un vínculo con el paciente y ganarnos su confianza
  • Adaptar las prescripciones a la vida diaria del paciente
  • Disponer de un método material de seguir las prescripciones (app, dibujos, videos etc…)
  • Explicar bien sus beneficios y las consecuencias de no realizarlos
  • Asegurarnos de la correcta compresión de los ejercicios y las instrucciones por parte del paciente
  • Hacer entender al paciente que el dolor y el sufrimiento forman parte de la vida
  • Animar al paciente a continuar con su rehabilitación y mostrarle cuáles son sus progresiones y beneficios gracias al tratamiento

Y como fisioterapeuta que se preocupa por la adherencia a sus tratamientos, os aconsejo que no desistáis en vuestra labor de concienciar al paciente y prescribirle instrucciones para casa. Gracias a ello veréis una gran progresión de la evolución de las patologías y mejoría de los pacientes. Con paciencia y voluntad conseguiréis grandes resultados.

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¿QUÉ PUEDO HACER CON MI JUANETE?

¿QUÉ PUEDO HACER CON MI “JUANETE”? ¿QUÉ LO PRODUCE? ¿Y CÓMO LO TRATO?

El “juanete” es posiblemente la deformación osteoarticular más común. Se observa frecuentemente tanto en hombres como en mujeres, en personas jóvenes y en personas de edades más avanzadas. Sí es verdad que no con la misma incidencia. Se observa más a menudo en mujeres (aproximadamente en 2 mujeres por cada hombre) y en personas mayores, o por lo menos el “juanete” que presentan suele estar más avanzado.

Técnicamente llamado hallux abductus valgus, es la deformación de la articulación de la primera cabeza metatarsal del pie, el dedo se va desviando hacia el resto de los dedos y el hueso anterior al dedo (el metatarsiano) se desvía hacia la parte de dentro del pie. Además, se produce un engrosamiento de la articulación. En casos graves también se acompaña de rotaciones de los huesos.

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Hay diversos factores responsables de la formación de esta patología:

  • Factor biomecánico: es el principal causante de la deformación. Existen diferentes formas de caminar que tienden a formar esta deformación. Entre ellas encontramos una pronación excesiva (apoyo excesivo de la zona de dentro del pie), un pie cavo (con mucha curvatura en el puente).
  • Factor genético hereditario: es un hecho demostrado que se hereda la forma del pie, pero este factor no es el responsable de la aparición del “juanete”. Este tipo de pie heredado, con una estructura y función biomecánica que produce tensiones anormales y presiones deformativas al 1er radio (1er dedo y 1er metatarsiano) son los que provocaran la posterior formación del “juanete”. Por lo tanto, al heredar la forma del pie, si no hacemos nada para evitarlo, acabará desarrollando la misma deformación, pero no es esta la que se hereda.
  • Factor morfológico: un metatarsiano corto o una articulación demasiado redondeada pueden facilitar la formación de la desviación.
  • Factor hormonal: durante algunos periodos como el embarazo o la menopausia hay un aumento de relaxina que provoca la relajación de los ligamentos del pie. Lo cual facilita que se produzca la deformidad.
  • Factores extrínsecos: uso de calzado inadecuado (punteras demasiado estrechas, tacón demasiado alto…) ayuda a que el primer dedo se desvíe.
  • Existen otros factores como traumatismos, iatrogenias quirúrgicas, reumatismos o enfermedades neuromusculares.

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Tratamiento del “juanete”:

El único tratamiento para corregir la deformación una vez formada es la cirugía.
Existen diferentes técnicas quirúrgicas, según el grado de deformación serán más recomendables unas u otras para obtener una buena corrección. En todas ellas se elimina hueso para rebajar el engrosamiento de la articulación hipertrofiada y para alinear el metatarsiano y el dedo.No es recomendable operar si la patología no es dolorosa.

Una vez interiorizado esto, es muy fácil entender las medidas de prevención y la importancia de aplicarlas para poder evitar la formación o el avance de la deformación. Con ellas conseguiríamos evitar en gran medida la cirugía.

  • No utilizar calzados inadecuados. Ni con la puntera estrecha (tienen que respetar siempre el ancho del pie para evitar que los dedos se desvíen) ni con excesivo tacón (cuanta más altura mayor sobrecarga de la zona anterior del pie y mayor desviación).
  • Si detectas un principio de deformación no dejarlo pasar hasta que sea exagerado o duela. Acudir a un podólogo para que tras la realización de una exploración biomecánica pueda detectar la patología y aplicar un tratamiento adecuado.
  • En cualquier caso en el que no esté recomendada la cirugía, irán bien unas plantillas para evitar que la deformación vaya a más, controlando y mejorando la distribución de las presiones en la zona.

Falsos mitos:

  • Con el corrector de “juanete” nocturno conseguiré corregir el mío.
    Este mito está muy extendido, pero no tiene nada de cierto. El “juanete” es una deformación causada durante la marcha por la forma de pisar, no avanza cuando estamos en reposo. Si aplicamos un tratamiento cuando estamos en esta situación no obtendremos ningún resultado positivo.
  • Si mi madre (o cualquier familiar) tiene “juanete” y lo he heredado no puedo hacer nada para evitar desarrollarlos.
    Como hemos explicado en el apartado del factor genético, se hereda la forma del pie, no la deformación. Por lo que siempre que apliquemos unas plantillas para conseguir una correcta distribución de presiones en el pie evitaremos que se desarrolle la deformación.
  • Si me opero de juanete me desharé de él para siempre y si no es así es que no me realizaron bien la intervención quirúrgica.
    Esta afirmación no es correcta puesto que, normalmente con la cirugía conseguimos rectificar la deformación existente pero no la forma de distribuir las presiones al caminar de la persona. Esto quiere decir que puede volver a desarrollarla con el tiempo si no aplica un tratamiento de plantillas que ayude a la correcta distribución de presiones.

Regina Beltrán

Podóloga

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