Disfunción sexual femenina

Disfunción sexual femenina: dispaurenia, vaginismo y anorgasmia

Disfuncion sexual femenina

Esta semana quiero hablaros de una parte del suelo pélvico  de la que se suele hablar poco: SU FUNCIÓN SEXUAL. Una función muy importante.

Hoy en día, hablar de incontinencia urinaria y suelo pélvico es algo más normal. Las mujeres empezamos a concienciarnos de que tener un suelo pélvico en buen estado es algo importante. Que se escape algo de pis, no es algo normal pero también hay otra parte de nuestra vida que puede afectarse debido a un suelo pélvico alterado, es la SEXUALIDAD.

Disfuncion sexual femenina

Al hablar de disfunción sexual hablamos de alteraciones en la sexualidad:

  • La dispaurenia es cuando se produce dolor en el coito, en la penetración. Puede ser dolor, escozor, ardor, quemazón o desgarro, pero hace que la relación sexual con penetración sea incomoda. Entre las causas que producen este dolor tenemos: causas orgánicas (enfermedades de base, como la endometriosis, problemas hormonales….etc), cicatrices (episiotomías o desgarros) y problemas musculares (contracturas en los músculos vaginales o pélvicos) pero no suele haber una causa psicológica, por lo menos al principio, luego con el tiempo si la situación no se resuelve puede haber una bajada del deseo sexual, por temor al dolor y si convertirse en un problema psicológico.
  • El vaginismo es un problema más serio: se produce un espasmo o contracción involuntaria de la musculatura vaginal que impide la penetración. Este espasmo además se acompaña de dolor. En este caso si suele haber un problema psicológico asociado y se distingue entre un vaginismo primario (no se puede colocar ni un tampón, desde el principio) o vaginismo secundario (surge después de algún episodio traumático, de carácter sexual o enfermedad).
  • La anorgasmia es la falta de orgasmo. Distinguimos distintos niveles: ausencia de orgasmo (no se puede alcanzar), ausencia de orgasmo, después de haber tenido orgasmos y sensación débil de orgasmo: el orgasmo se alcanza pero es más débil. La causa puede ser psicológica o física.

Dejando de lado los problemas psicológicos, la causa de estas disfunciones puede estar en el suelo pélvico: por factores que hayan afectado al mismo. En consulta me encuentro con mujeres que han parido y que después se encuentran con que su deseo sexual es el mismo que antes pero sienten dolor, escozor o quemazón cuando tienen relaciones sexuales (dispaurenia) o que han notado que sus orgasmos no son los de antes, todo ello se debe a una contractura en los músculos internos de la pelvis y a una hipotonía en el suelo pélvico. Los músculos pélvicos están débiles y no se contraen de forma adecuada para favorecer el orgasmo, duelen por que tienen contracturas o la cicatriz de la episiotomía o el desgarro es molesta. Si dejamos que el tiempo pase, el dolor no se va  y la falta de orgasmo es frustrante, a la larga se convierte en un problema psicológico. Una buena calidad sexual es importante en nuestras vidas, tanto en hombres como en mujeres.

El tratamiento en casi todos los casos es multidisciplinar: debe englobar al ginecólogo/a y al fisioterapeuta e incluso al psicólogo/a, sobre todo en el vaginismo. Debe basarse en: una correcta valoración cuyo objetivo será averiguar si hay alguna enfermedad de base que cause el problema o si es un problema físico o psicológico. Una vez se sepa la causa se actuará en consecuencia aplicando el tratamiento más adecuado.

Desde la fisioterapia podemos aplicar muchos tratamientos:

  • Eliminar las contracturas y volver la musculatura a su estado natural con masaje, estiramiento, tratamientos de puntos gatillos, punción seca, tratamiento de la cicatriz.
  • Fortalecer el suelo pélvico:
    • Utilizando electroterapia para contraer o relajar la musculatura del suelo pélvico.
    • Enseñar a la paciente a contraer y trabajar bien su suelo pélvico.
    • Enseñar a relajar el suelo pélvico cuando el problema es que hay mucho tono en el músculo.
  • Hipopresivos: ayudan a contraer el suelo pélvico
  • Bajar las presiones intra-abdominales

Trabajo con dilatadores: este trabajo se hace en el caso del vaginismo, para ir poco a poco abriendo la vagina.

Disfuncion sexual femenina

El suelo pélvico forma parte de nosotras y no solo es importante para parir y para no hacernos pis, también forma parte de nuestra vida sexual. Si notas que tu vida sexual está afectada después del parto, o que tus relaciones sexuales no son lo que eran, no te quedes quieta y consulta con tu fisioterapeuta especializado. Es mucho lo que desde la fisioterapia podemos hacer para mejorar este aspecto de nuestras vidas tan importante.

Si os ha gustado esta información, podéis descubrir el resto de artículos sobre fisioterapia en nuestra web o directamente en el siguiente enlace: http://bit.ly/Zensya-Fisioterapia

Zara Ramírez Murcia.

Fisioterapeuta especialista en suelo pélvico.

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2 comentarios de “Disfunción sexual femenina

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