ESCOLIOSIS

La escoliosis es una curvatura anormal de la columna vertebral (normalmente en la región dorsal o dorsolumbar).

Se considera una lesión de varias vertebras que adaptan con una lateroflexión asociada a la torsión que presenta la columna, que junto con el arrastre de las costillas hacia dicha torsión, genera una “giba” (sobretodo al llevar al tronco a una flexión) en uno de los lados de nuestra columna.

¿Cómo se mide el avance de la escoliosis?

Normalmente, el grado de avance de una escoliosis, se mide con el ángulo de Cobb (medido en una radiografía), que consiste en marcar una línea que sigue el platillo superior de la vertebra más alta y la línea inferior de la última vertebra de la curva, de tal manera que las dos líneas marcan un ángulo que nos indica el grado de gravedad de la escoliosis.

Fisiológicamente, se considera normal un ángulo de aproximadamente 10º y patológico > 10º, clasificándola en leve (10º-20º), moderada (20º-40º) y grave (>40º)

 

¿Cómo se clasifican las escoliosis?

Según su forma, podemos clasificarlas en “C” o en “S” (aparece una doble curvatura compensatoria)

Según su factor causal, podemos clasificarlas en idiopáticas (no se sabe el factor causal), congénitos (aparecen desde el embarazo) y neuromusculares (causada por enfermedades musculares o del sistema nervioso, que generan una asimetría, como espina bífida, distrofia muscular, …).  Aunque también podríamos establecer otro grupo, la escoliosis por degeneración o desgaste de columna (por la edad).

¿Cómo nos puede ayudar la fisioterapia?

Los fisioterapeutas, normalmente intervenimos con mejores resultados en escoliosis de grado leve o moderado, ya que según aparece mayor gravedad (con un ángulo de Cobb mayor de 40º), son candidatos a cirugía por la gran afectación del sistema cardio-respiratorio.

En el caso de este grado más leve-moderado, resulta de gran utilidad las terapia manual, buscando liberar la tensión de los tejidos alterados por la torsión, así como flexibilizar al máximo el raquis, intentando liberar la tensión del disco intraarticular de la vertebra ápex (que estará migrando hacia la convexidad de la curva, pudiendo generar tensión en los ligamentos a ese nivel y por consiguiente dolor), así como liberar las raíces nerviosas que estén en un estado de migración medular hacia la concavidad.

Pero una de las herramientas más útiles en la escoliosis es el ejercicio. Inicialmente lo ideal es realizarlo con la supervisión del fisioterapeuta para más adelante poder realizarlos en el gimnasio o en el domicilio. Con el ejercicio lo que buscamos una corrección a través de técnicas de fortalecimiento de la musculatura (más en el caso del lado de la convexidad) y de estiramiento del lado de la concavidad. Así como un buen trabajo respiratorio (que nos reeduque nuestro patrón respiratorio y flexibilice nuestra caja torácica) y una reeducación postural individual del paciente.

 

Mamen Sobrino. Fisioterapeuta

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